POR SIEMPRE BOLERO
ROLANDO
REYNA R.
A treinta mil pies
de altura se me hizo fácil escribir sobre el Bolero, porque este; ¡está siempre
cerca del cielo!.
Por ello, en viaje
de China a Panamá, cuando el profesor Rafael Candanedo, uno de los valores
periodísticos de América Latina me solicitó en pleno vuelo escribir sobre este
tema tan querido, cumplí con ese grato compromiso que tengo con Dios, con la
vida ¡y contigo señor Bolero! por haberme ofrecido la dicha de vivir tanta
felicidad (¡y amores!) a través tuyo.
Dicen que su madre
es Cuba, donde nació arrullado por la brisa y las palmeras, y luego con “el que
cerró la puerta y se llevó la llave” Beny More y que su padre es México, donde creció
en medio de mil guitarras.
Algunos dicen que
pasó de moda, otros que no se renueva. ¡Cada cierto tiempo alguien lo hace
revivir, se llame Luis Miguel o quien sea que tenga sentimiento (feeling)!
El periodista
colombiano Alberto de las Casas Santamaría según me cuenta ese gran bohemio
cartagenero Ricardo Vélez, dice con mucha gracia y realidad “antes del Viagra,
el hombre y la mujer ya habían descubierto el bolero como un elemento
determinante del éxito en la relación de pareja, sólo que mientras la droga
actúa sobre el cuerpo, el Bolero va directo al alma”…
En Panamá tenemos
un Carlos Eleta Alamaran, cuya obra cumbre, “HISTORIA DE UN AMOR”,
sirvió de tema para que el príncipe de Japón enamorara a su princesa.
No obstante, pienso
que su mejor Bolero, o el que más me gusta, es “Caminos Diferentes”. Ojala la Universidad de Panamá
le otorgue un doctorado “Honoris Causa”, porque nadie llevó la música de nuestro
país tan lejos.
En México, Agustín
Lara, algunos dicen que fue el mejor, lo cual me parece injusto ya que en ese
país ha habido tal cantidad de genios que sería difícil adjudicar títulos.
Lo vi varias noches
en el bar Manolo en Calle Luis Moya en México, allá por los 58, tocando en un
piano cuya cola era el bar y que abría muy tarde para que llegaran todos los artistas
que terminaban de trabajar a hacer bohemia (y yo con una copa de vino toda la
noche (porque no había para más), escuchándolo. Muy cerca de “Cuando Vuelvas”,
y “Madrid”, que compuso sin conocerla, mi canción favorita del “flaco de oro”,
más que “Solamente una vez” es “María Bonita” quizá por su romántica leyenda.
Narran que luego de
unas vivencias en Acapulco, Agustín, el hombre más feo de México, quiso
enamorar a la Doña
(María Félix), la mujer más bella, (aunque un blasfemo insinuara alguna vez que
la compuso para otra mujer) y en una de sus genialidades llamó a su compadre,
Don Pedro Vargas, para llevarle “Gallo” (serenata), y así, en una calle
silenciosa, bajo la complicidad de una luna
“Melibea” (que nunca Celestina, porque al entrar la luna en ella se
confundieron en una sola figura), en una época con limitaciones tecnológicas,
colocó en un “trailer” a la sinfónica de cuarenta músicos y bajo su ventana
robaron a la noche el silencio con su música y la voz de Pedro Vargas
diciéndole “Acuérdate de Acapulco María Bonita María del Alma”, y sucedió como
predijo Don Pedro “Nadie resiste tanta belleza envuelta en una canción sin
abrir la boca para decir un sí”, y la noche mexicana fue testigo de ese amor y
de esa maravillosa melodía…
No obstante, ya que
es subjetivo, Agustín y sus canciones pueden hablarse de tu con Doña Consuelo
Velásquez y su “BÉSAME MUCHO” según encuesta, la canción más cantada en
el siglo veinte y “VERDAD AMARGA”. O con ese semi Dios del romanticismo
Armando Manzanero y “MÍA”, “CONTIGO APRENDÍ”….. ¡Y todas las demás!
Para mi gusto los
más grandes intérpretes del Bolero que cantaron exclusivamente ese género en
los siglos 20 y 21 son Olga Guillot y Marco Antonio Muñiz por lo cual estoy
tratando de convencer a Willy Fernández, el gran productor artístico de Panamá,
para que los presente a cantarnos a los panameños en el dúo de dos siglos,
Marco con uno de los boleros más bellos que existen “POR AMOR” de Rafael
Solano, “TIEMPO” de Renato Leduc y Olga con “MIENTEME” de Chamaco Dominguez (la
canción favorita de la GUILLOT ),
y “TÚ ME ACOSTUMBRASTE” del maestro Frank Domínguez y ella su mejor
intérprete.
¿“CÓMO IMAGINAR”
que pueda pasar de moda algo tan sublime como el Bolero? Sería como decir que
el amor pasa de moda… y es que el amor está en el aire y el bolero en el alma y
¿quién los transporta sino ese aire y la imaginación que Manzanero dio rienda
suelta “Allí donde todo lo puedo donde no hay imposibles”, “Apagando la luz
para pensar en ti…?”
¿Qué siente un
corazón cuando es herido o cuando hiere, cuando lo abandonan o abandona, sino
la necesidad de llorar en el regazo de un bolero? Y que te brota el llanto
cuando te dice Chelo Velázquez “QUE SEAS FELIZ”, “Sin despedirte con
reproches ni con llantos” y que una lágrima te impide seguir escribiendo como
ahora siento que se agolpan a mis 70 años, vivencias, recuerdos, amores, y
boleros y que cuando “UNA VERDAD AMARGA” sin “Consuelo” te llena de un
murmullo triste diciéndote “te juro por los dos que me cuesta la vida”, solo te
da refugio un bolero que te comprende murmurándote con Julio Gutiérrez que “Inolvidablemente
vivirán en ti” acompañándote hasta el más allá con Luis Demetrio cuando “Dios
me quite la vida antes que a ti”, Queriendo ser
el ángel que cuide tus pasos…(Como le canté a Olga en casa de Mayín
Correa, antes de su muerte, esto lo estoy agregando al artículo post mortem)
¿Qué pasó de moda?
¡Qué va!, por ello pregunto a la vida con Omar Alfano para “QUE ALGUIEN ME
DIGA” que no es inmortal.
El Bolero día a día
ve pasar por su puerta el cadáver de otras efímeras melodías modernas que no
son ni latinas las unas ni Bolero ni Salsa las otras y que solo viven días o
semanas.
Sería un sacrilegio
no apreciar a un monstruo sagrado como Tony Fergo, nuestro querido “Tony” en su
esfuerzo de presentarnos 40 boleros suyos y cuarenta intérpretes para demostrar
que el Bolero vive, o a un Tavo Méndez que afirma que él y yo su heredero ostentamos
el título de “Bohemio Mayor”.
Tanta belleza solo
se puede dar en una vida, aunque vivimos cada día un Bolero y en cada uno una
existencia de amor, como nos dice al oído mi primera inspiración “CASI
TOCAMOS EL CIELO”, no permitiendo como en esta, que dejó en mi alma un
recuerdo, una bienvenida y un adiós, que se nos escape “como una brisa
perfumada de amor”, o cuando susurres a su oído mi más romántico y casi erótico
Bolero “Se Vale Soñar” murmurándole muy quedamente “Si cada espacio de tu piel desesperada
con mi boca humedecida vuelvo a repasar” para que jamás se vaya de tu lado “Sin
morderle hasta el recuerdo”…y así en “INSTANTES” dejé de ser “INACCESIBLE”…
Que bello mensaje a
quienes vivimos no sólo para recordar, sino mejor aún, para construir recuerdos
cada noche (porque el amor pertenece a la noche), gritando a la vida con Juan
Bruno Tarraza “si me quieren sé querer, si me olvidan sé olvidar, porque tengo
el “ALMA LIBRE” para amar…”
Quizás alguien te
pregunte algún día ¿qué sientes cuando escuchas un Bolero? Y ojala puedas
contestar: Es como la sensación del primer beso o como la presencia madura y
eterna del último amor, en un mundo donde “en las alas de una mariposa los
colores se crean”, confundiendo colores y notas con Portillo de la Luz y José Antonio Méndez en
un “DELIRIO” de amor y Bolero, cuando decimos a la mujer amada “LA GLORIA ERES
TÚ…” Solo entonces comprenderás en que me inspiré, unos “INSTANTES” para
decir a esa mujer “INACCESIBLE, que “SE VALE SOÑAR, a pesar de que haya “SEÑAL
DE PELIGRO AL AMARLA”. Solo entonces VIVIRÁS lo que es “TOCAR EL CIELO”
Gracias señor Bolero.....
¡QUE LINDO!
Dr.
Rolando Reyna (Chombo Reyna)
-abril
2005-
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