martedì 1 aprile 2014

Por Siempre Bolero

POR SIEMPRE BOLERO

ROLANDO REYNA R.

A treinta mil pies de altura se me hizo fácil escribir sobre el Bolero, porque este; ¡está siempre cerca del cielo!.
Por ello, en viaje de China a Panamá, cuando el profesor Rafael Candanedo, uno de los valores periodísticos de América Latina me solicitó en pleno vuelo escribir sobre este tema tan querido, cumplí con ese grato compromiso que tengo con Dios, con la vida ¡y contigo señor Bolero! por haberme ofrecido la dicha de vivir tanta felicidad (¡y amores!) a través tuyo.
Dicen que su madre es Cuba, donde nació arrullado por la brisa y las palmeras, y luego con “el que cerró la puerta y se llevó la llave” Beny More y que su padre es México, donde creció en medio de mil guitarras.
Algunos dicen que pasó de moda, otros que no se renueva. ¡Cada cierto tiempo alguien lo hace revivir, se llame Luis Miguel o quien sea que tenga sentimiento (feeling)!
El periodista colombiano Alberto de las Casas Santamaría según me cuenta ese gran bohemio cartagenero Ricardo Vélez, dice con mucha gracia y realidad “antes del Viagra, el hombre y la mujer ya habían descubierto el bolero como un elemento determinante del éxito en la relación de pareja, sólo que mientras la droga actúa sobre el cuerpo, el Bolero va directo al alma”…
En Panamá tenemos un Carlos Eleta Alamaran, cuya obra cumbre, “HISTORIA DE UN AMOR”, sirvió de tema para que el príncipe de Japón enamorara a su princesa.
No obstante, pienso que su mejor Bolero, o el que más me gusta, es “Caminos Diferentes”. Ojala la Universidad de Panamá le otorgue un doctorado “Honoris Causa”, porque nadie llevó la música de nuestro país tan lejos.
En México, Agustín Lara, algunos dicen que fue el mejor, lo cual me parece injusto ya que en ese país ha habido tal cantidad de genios que sería difícil adjudicar títulos.
Lo vi varias noches en el bar Manolo en Calle Luis Moya en México, allá por los 58, tocando en un piano cuya cola era el bar y que abría muy tarde para que llegaran todos los artistas que terminaban de trabajar a hacer bohemia (y yo con una copa de vino toda la noche (porque no había para más), escuchándolo. Muy cerca de “Cuando Vuelvas”, y “Madrid”, que compuso sin conocerla, mi canción favorita del “flaco de oro”, más que “Solamente una vez” es “María Bonita” quizá por su romántica leyenda.

Narran que luego de unas vivencias en Acapulco, Agustín, el hombre más feo de México, quiso enamorar a la Doña (María Félix), la mujer más bella, (aunque un blasfemo insinuara alguna vez que la compuso para otra mujer) y en una de sus genialidades llamó a su compadre, Don Pedro Vargas, para llevarle “Gallo” (serenata), y así, en una calle silenciosa, bajo la complicidad de una  luna “Melibea” (que nunca Celestina, porque al entrar la luna en ella se confundieron en una sola figura), en una época con limitaciones tecnológicas, colocó en un “trailer” a la sinfónica de cuarenta músicos y bajo su ventana robaron a la noche el silencio con su música y la voz de Pedro Vargas diciéndole “Acuérdate de Acapulco María Bonita María del Alma”, y sucedió como predijo Don Pedro “Nadie resiste tanta belleza envuelta en una canción sin abrir la boca para decir un sí”, y la noche mexicana fue testigo de ese amor y de esa maravillosa melodía…
No obstante, ya que es subjetivo, Agustín y sus canciones pueden hablarse de tu con Doña Consuelo Velásquez y su “BÉSAME MUCHO” según encuesta, la canción más cantada en el siglo veinte y “VERDAD AMARGA”. O con ese semi Dios del romanticismo Armando Manzanero y “MÍA”, “CONTIGO APRENDÍ”….. ¡Y todas las demás!
Para mi gusto los más grandes intérpretes del Bolero que cantaron exclusivamente ese género en los siglos 20 y 21 son Olga Guillot y Marco Antonio Muñiz por lo cual estoy tratando de convencer a Willy Fernández, el gran productor artístico de Panamá, para que los presente a cantarnos a los panameños en el dúo de dos siglos, Marco con uno de los boleros más bellos que existen “POR AMOR” de Rafael Solano, “TIEMPO” de Renato Leduc y Olga con “MIENTEME” de Chamaco Dominguez (la canción favorita de la GUILLOT), y “TÚ ME ACOSTUMBRASTE” del maestro Frank Domínguez y ella su mejor intérprete.
¿“CÓMO IMAGINAR” que pueda pasar de moda algo tan sublime como el Bolero? Sería como decir que el amor pasa de moda… y es que el amor está en el aire y el bolero en el alma y ¿quién los transporta sino ese aire y la imaginación que Manzanero dio rienda suelta “Allí donde todo lo puedo donde no hay imposibles”, “Apagando la luz para pensar en ti…?”
¿Qué siente un corazón cuando es herido o cuando hiere, cuando lo abandonan o abandona, sino la necesidad de llorar en el regazo de un bolero? Y que te brota el llanto cuando te dice Chelo Velázquez “QUE SEAS FELIZ”, “Sin despedirte con reproches ni con llantos” y que una lágrima te impide seguir escribiendo como ahora siento que se agolpan a mis 70 años, vivencias, recuerdos, amores, y boleros y que cuando “UNA VERDAD AMARGA” sin “Consuelo” te llena de un murmullo triste diciéndote “te juro por los dos que me cuesta la vida”, solo te da refugio un bolero que te comprende murmurándote con Julio Gutiérrez que “Inolvidablemente vivirán en ti” acompañándote hasta el más allá con Luis Demetrio cuando “Dios me quite la vida antes que a ti”, Queriendo ser  el ángel que cuide tus pasos…(Como le canté a Olga en casa de Mayín Correa, antes de su muerte, esto lo estoy agregando al artículo post mortem)
¿Qué pasó de moda? ¡Qué va!, por ello pregunto a la vida con Omar Alfano para “QUE ALGUIEN ME DIGA” que no es inmortal.
El Bolero día a día ve pasar por su puerta el cadáver de otras efímeras melodías modernas que no son ni latinas las unas ni Bolero ni Salsa las otras y que solo viven días o semanas.
Sería un sacrilegio no apreciar a un monstruo sagrado como Tony Fergo, nuestro querido “Tony” en su esfuerzo de presentarnos 40 boleros suyos y cuarenta intérpretes para demostrar que el Bolero vive, o a un Tavo Méndez que afirma que él y yo su heredero ostentamos el título de “Bohemio Mayor”.
Tanta belleza solo se puede dar en una vida, aunque vivimos cada día un Bolero y en cada uno una existencia de amor, como nos dice al oído mi primera inspiración “CASI TOCAMOS EL CIELO”, no permitiendo como en esta, que dejó en mi alma un recuerdo, una bienvenida y un adiós, que se nos escape “como una brisa perfumada de amor”, o cuando susurres a su oído mi más romántico y casi erótico Bolero “Se Vale Soñar” murmurándole muy quedamente “Si cada espacio de tu piel desesperada con mi boca humedecida vuelvo a repasar” para que jamás se vaya de tu lado “Sin morderle hasta el recuerdo”…y así en “INSTANTES” dejé de ser “INACCESIBLE”…
Que bello mensaje a quienes vivimos no sólo para recordar, sino mejor aún, para construir recuerdos cada noche (porque el amor pertenece a la noche), gritando a la vida con Juan Bruno Tarraza “si me quieren sé querer, si me olvidan sé olvidar, porque tengo el “ALMA LIBRE” para amar…”
Quizás alguien te pregunte algún día ¿qué sientes cuando escuchas un Bolero? Y ojala puedas contestar: Es como la sensación del primer beso o como la presencia madura y eterna del último amor, en un mundo donde “en las alas de una mariposa los colores se crean”, confundiendo colores y notas con Portillo de la Luz y José Antonio Méndez en un “DELIRIO” de amor y Bolero, cuando decimos a la mujer amada “LA GLORIA ERES…” Solo entonces comprenderás en que me inspiré, unos “INSTANTES” para decir a esa mujer “INACCESIBLE, que “SE VALE SOÑAR, a pesar de que haya “SEÑAL DE PELIGRO AL AMARLA”. Solo entonces VIVIRÁS lo que es “TOCAR EL CIELO”
Gracias señor Bolero..... ¡QUE LINDO! 


Dr. Rolando Reyna (Chombo Reyna)


-abril 2005-